La leyenda del gran Teseo, aquel héroe que enamoró a la bella Ariadna de Creta, que entro al laberinto del Minotauro y lo asesino, saliendo victorioso y encontrando el camino de vuelta gracias a un hilo mágico que Ariadna a cambio de que a su regreso la llevara con él, le había dado.
Aquel héroe que tras matar al Minotauro consiguió salvar a las mujeres atenienses a las que se mandaba como tributo a morir en ese laberinto, acabando así con el monstruo que Poseidón había creado como castigo para el rey Minos haciendo que la mujer de este se acostara con un Toro blanco que el rey le debía ofrecer al dios del mar como sacrificio, cosa que este no hizo.
Teseo, aquél hombre que abandono a Ariadna y cuyo descuido al no cambiar el color de las velas de su barco provocaron el suicidio de su padre.
Aquél rey cuyas hazañas se convirtieron en mito y cuya vida paso a la historia.
Y entonces llega Jorge Luis Borges y modifica todo el concepto con su relato "la casa de Asterión",
que cuenta la misma historia pero ahora desde el punto de vista del Minotauro.
"El Sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no
quedaba ni un vestigio de sangre.
-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se
defendió."
Son las funestas palabras que marcan el destino del escrito.
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Este cuento me pareció muy interesante ya que muestra una
perspectiva diferente de un cuento que muchos ya conocemos.
En lo personal me gusta mucho la mitología griega y la
historia de Teseo, Ariadna, el rey Minos y el terrible minotauro siempre me ha
fascinado.
Pero en este cuento, el hecho de ver la perspectiva del
Minotauro me conmovió, ya que no es solo un elemento más de la historia (como
yo siempre lo había visto), no es el arma del rey Minos, o una bestia salvaje a la que hay que asesinar.
Es un ser pensante que el mundo ha rechazado y recluido
destruyendo su espíritu y su humanidad, lo condenaron a la más terrible soledad
desde el principio de su existencia dictándole que tenía apariencia de monstruo
y eso debía ser.
Entonces me pongo a pensar en si Teseo era el héroe que
todos habíamos pensado, o solo una representación de lo cruel que puede llegar
a ser la humanidad.
La “bestia” no se defendió siquiera, demostrando al final
que quizás esta tenía un alma más noble que las leyendas que erigimos.